La frase juega con la idea de que la persona suele recordar todas las caras que ve, lo que sugiere una buena memoria o un interés normal por los demás. Sin embargo, al añadir “pero con la suya voy a hacer una excepción”, cambia el tono por completo y se convierte en un comentario sarcástico: está diciendo que, a diferencia de las demás personas, no quiere recordar esa cara en particular.
En esencia, es una forma ingeniosa de expresar desagrado o rechazo hacia alguien. Al presentarlo como una “excepción”, la frase subraya que la otra persona ha causado una impresión tan negativa que merece ser olvidada, a pesar de la supuesta habilidad del hablante para recordar rostros.
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Francisco de Quevedo 1580-1645. Francisco de Quevedo y Villengas. Escritor español.