Con el Mundial ocurre algo curioso. Personas tranquilas y razonables se transforman de repente en entrenadores, árbitros y expertos tácticos. Nos enfadamos, nos emocionamos, gritamos al televisor y sufrimos durante un penalti como si nuestra vida dependiera de ello.
Y la pregunta es inevitable: ¿Por qué nos afecta tanto un partido si ni siquiera estamos jugando?
La respuesta está en nuestro cerebro. Tu cerebro se mete en el partido aunque estés sentado en el sofá.
Los neurocientíficos descubrieron hace años la existencia de las llamadas neuronas espejo, unas células que se activan cuando realizamos una acción, pero también cuando vemos a otra persona hacerla.
Es una de las razones por las que bostezamos cuando vemos bostezar a alguien o nos estremecemos cuando vemos una caída aparatosa. Con el fútbol ocurre algo parecido.
Cuando ves a un jugador correr hacia la portería, tu cerebro reproduce parcialmente esa experiencia. No estás corriendo tú, pero algunas áreas cerebrales participan como si estuvieran acompañando la jugada, por eso tu cuerpo reacciona, te tensas y llevas las manos a la cabeza cuando alguien falla un gol cantado.
¿Y por qué sufrimos tanto?
Porque el cerebro no sólo está viendo fútbol. Está viviendo una historia.
Y a nuestro cerebro le encantan las historias con incertidumbre.¿Habrá gol? ¿Remontarán? ¿Pasarán a la siguiente fase?
Cada vez que existe una posibilidad de recompensa, el cerebro libera dopamina, un neurotransmisor relacionado con la motivación y la anticipación.
Lo curioso es que la dopamina no aparece únicamente cuando llega el premio, aparece sobre todo mientras lo estamos esperando. Por eso los últimos minutos de un partido pueden resultar tan emocionantes. Tu cerebro está literalmente enganchado a la incertidumbre y sentimos que somos parte del equipo
Ahora bien, hay algo todavía más importante, si la selección pierde, muchas personas dicen: "Nos han eliminado, "jugamos fatal,"hemos ganado."
¿Por qué hablamos en primera persona?
El cerebro tiene una necesidad muy profunda: sentirse parte de un grupo. Cuando nos identificamos con un equipo, una selección o una afición, el cerebro deja de percibirlos como algo externo y los incorpora a su identidad. Y cuando algo forma parte de nuestra identidad, lo vivimos de una manera mucho más intensa, no es sólo emoción, también es biología.
Por eso un partido importante puede acelerar tu corazón y puedes sentir nervios antes de que empiece:
Las neuronas espejo te ayudan a vivir la acción, la dopamina te engancha a la incertidumbre y el sentimiento de pertenencia hace que vivas el resultado como algo propio.
Así que la próxima vez que alguien te diga: "Pero si sólo es un partido..."
Puedes responderle: "Díselo a mis neuronas."
Porque mientras tú estás sentado en el sofá, una parte de tu cerebro lleva noventa minutos corriendo por la banda, sufriendo cada ocasión de gol y sobreviviendo a una tanda de penaltis.
Y eso explica por qué terminas agotado cuando el partido acaba... aunque no hayas dado ni un solo paso.
Señales de baja inteligencia emocional y estrategias prácticas para identificar emociones, controlar reacciones, mejorar la empatía y fortalecer la autoestima. Leer artículo
Quita el 'me': deja de personalizar gestos ajenos, reduce el sufrimiento y actúa desde la calma. Leer artículo
El miedo no es el problema, vivir desde él sí. Aprende a entenderlo, aceptarlo y usarlo como oportunidad para crecer y actuar con más confianza. Leer artículo
Guía para comenzar el año bien: balance honesto, hábitos atómicos y planificación. Deja atrás las excusas y transforma tus próximos 12 meses. Leer artículo
Descubre cómo Jordan, The Beatles y otros genios superaron el rechazo de los expertos. 6 lecciones de psicología sobre resiliencia y éxito frente a la crítica. Leer artículo
Por qué repasas conversaciones y cómo detener la rumiación: técnicas sencillas para recuperar la atención y volver al presente. Leer artículo
Aprender a recibir equilibra el dar, sana vínculos y fortalece la autoestima; práctica y pequeños gestos aumentan la seguridad emocional. Leer artículo
Descubre por qué mienten los niños, qué hay detrás de cada mentira y cómo promover la honestidad en casa. Leer artículo
Aprende a diferenciar entre hechos y opiniones para proteger tu autoestima. No dejes que críticas ajenas te definan. Leer artículo
Descubre los ingredientes esenciales para una relación sana. Una receta única ¡Disfruta la creación del amor bien cocinado! Leer artículo
"No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz."
Madre Teresa de Calcuta 1910-1997. Monja y misionera católica de origen albanés naturalizada india.